12.23.2022

EL JEFE PUNTUAL

Mejor llegar tres horas antes que tres minutos tarde. W. Shakespeare 

Llegar a a tiempo a las citas, respetar agendas, cumplir con el horario establecido, comenzar y terminar las reuniones a su hora,… estos son algunos ejemplos de un directivo puntual.

La puntualidad denota Ejemplaridad y profesionalidad. Es una muestra de respeto hacia los demás y responsabilidad.


Los Jefes puntuales cumplen con su agenda y son respetuosos con la de sus colaboradores. Llegan a la Oficina o al puesto de trabajo antes que los demás y marchan a su hora sin prolongar la jornada de manera tan interminable como innecesaria.


Estos Jefes optimizan su tiempo y cumplen los plazos establecidos para finalizar los proyectos o tareas; suelen ser metódicos, disciplinados y organizados. 


Aunque su celo por ser puntuales les puede volver demasiado puntillosos y convertirse en esclavos del reloj.


Ser puntual tiene muchas ventajas. Ya sabemos aquello que dice que al que madruga Dios le ayuda. 


Pues bien, la buena costumbre de la puntualidad hará rebajar el estrés, evita las prisas de última hora y disminuir los errores. Las prisas no son buenas consejeras 


Además de ser de buena educación la puntualidad mejora el clima de trabajo y la productividad. 


Llegar tarde; alargar las reuniones continuamente o empezarlas tarde; no tener hora de salida es algo que todos hemos sufrido, por activa o por pasiva. 


La impuntualidad no sólo genera malestar y entorpece el ritmo de trabajo diario , es sin lugar a dudas una muestra de desorden, falta de interés ademas de desconsideración y desprecio hacia los demás.

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