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6.07.2017

ATRÉVETE A PEDIR


Son muchas las cosas a las que renunciamos tan sólo por no haberlas pedido. La otra cara de la moneda sería los trenes que hemos dejado pasar y las oportunidades que hemos perdido por no haber sido capaces de ofrecernos en su momento.

Al pedir manifestamos una necesidad  y al ofrecernos mostramos a los demás una posibilidad. Sin el Juego de las Peticiones y Ofertas no serían posibles muchas cosas que gracias a las Promesas y la Aceptación suceden.

Hay quien no sabe hacer Peticiones. Creen erróneamente que pedir nos hace mas vulnerables o nos pone en situación de inferioridad o dependencia.

Tiene miedo a la negativa y lo que es mucho peor, a veces, caen en el error de considerarla un rechazo a nuestra Persona.  

Prefieren el silencio y la pasividad esperando a que sean otros quienes cumplan unas Expectativas no acordadas previamente, o descubran sus carencias y necesidades no manifestadas 
.
Si nadie le ofrece aquello que en su interior quieren,  aparece la frustración y  pueden caer en el rencor por considerar que no les han sabido ofrecer aquello que íntimamente merecían y consideraban era de justicia.

Por otro lado, hay quien no se atreva a postularse, a dar el paso y manifestarse como una opción válida. Prefieren pasar desapercibidos y huir de los compromisos y responsabilidades. Sin ofrecerse nos empobrecen y  renuncian a muchas oportunidades, para ellos y para los demás.

10.11.2016

LAS VENTAJAS DE SER FLEXIBLE


Si eres flexible, te mantendrás recto.” LAO  TSÉ

Frente a la cerrazón y el inmovilismo, la Flexibilidad te permite transitar a otros lugares sin claudicar o abandonar tus Creencias, muy al contrario sin menoscabo de tu Personalidad e Individualidad te permite enriquecerte y ahondar en ellas, buscando otros puntos de vista complementarios al tuyo.

La Flexibilidad te permite abrirte a otras ideas u opinionesSer Flexible te da más opciones, te permite adaptarte mas rápidamente a las nuevas circunstancias y mejora tu capacidad negociadora.

Hay quien bien por inseguridad o por querer “llevar la razón” a toda costa no  cede su posición ni da su brazo a torcer queriendo imponer a los demás sus postulados. Normalmente la persona inflexible de mente suele también tener un comportamiento rígido y excesivamente ordenado y normativo.

El Inflexible muestra de entrada una actitud de rechazo frente a todo y todos aquellos que piensan diferente, mientras que por el contrario la Persona flexible tiene una actitud de escucha, comprensión y apertura hacia los demás, conociendo y entendiendo los porqués y para qués de las opiniones ajenas.

Esta actitud hace que seamos personas mas estables emocionalmente  y mejoremos nuestra respuesta adaptativa frente a los imprevistos  integrándonos con mas posibilidades de éxito en entornos cambiantes y novedosos.


La Persona Inflexible  en cambio está abocada a la crispación, ansiedad y la frustración cuando ve enfrentadas sus opiniones y no logra imponer su postura

12.30.2015

LAS LINEAS ROJAS Y LA CONFRONTACION


Todo Negociador conoce que eso de marcarse de antemano y dar a conocer al contrincante las Líneas Rojas que no va a sobrepasar, no es lo mas adecuado para el buen comienzo y mejor fin de toda Negociación.

En lugar del frentismo y la Negociación por Posiciones se debe Negociar por Principios sirviendo a los intereses y necesidades de cada parte, empezando por la propia.

Las únicas Líneas Rojas a no rebasar serán las que señale la Ley,  la Ética y las que no contravengan el mandato o los  intereses de las Personas o Instituciones para las cuales negociamos.

En todo caso antes de comenzar una Negociación tenemos conocer si es necesaria, es decir si existe un terreno de juego común a disputar, para luego marcarnos unos objetivos sabiendo de antemano cual es nuestra mejor alternativa a un acuerdo negociado , lo que se conoce habitualmente por MAAN.

En toda Negociación se debe ser firme e ambicioso en la búsqueda de los objetivos marcados, pero teniendo claro que hay que ser respetuoso con la Persona con la cual negociamos y dejarla fuera de descalificaciones personales,  insultos e improperios.

Salvo en las negociaciones a corto plazo en las que sólo hay un “pastel a repartir” en el que uno  gana una porción a costa del otro, se debe procurar siempre que el Clima que presida la Negociación sea la colaboración en lugar de la confrontación.

Clima de confianza y tolerancia que nos debe permitir desarrollar la creatividad para conociendo los intereses y necesidades de cada una de las partes implicadas llegar a un Acuerdo, no siempre evidente, satisfactorio para todos.

En ese Proceso se deben de explorar las opciones existentes, gestionar los tiempos y emociones, y desarrollar una estrategia de concesiones, sin olvidar que las cosas no tienen el mismo valor para todos.

Ahora bien, cuando únicamente se atienden a razones personales y partidistas y se quiere derrotar al otro olvidándonos  de crear valor y atender al Bien Común; se presiona y se deslegitima al que vemos como nuestro enemigo o adversario. Adversario al que se le coacciona, se le amenaza y se le plantean últimatums. Todo vale con tal de salirse con la suya y vencer al contrario.

En estos tiempos de tribulaciones e incertidumbre; en los que existe una necesidad imperiosa de dialogar y llegar a Acuerdos para salir de la Crisis, reconstruir las heridas de la misma, y sentar una nuevas Bases de Convivencia para el Futuro; es preciso estar a la altura de las circunstancias, tener grandeza de miras y atender además de los legítimos intereses propios, al muchas veces olvidado Bien Común.

Confiemos que el Espectáculo al que asistimos sean sólo eso un espectáculo tramoyista en el cual la verdadera trama se desarrolla entre bambalinas. No sea que demos al traste con todo y todos y tengamos que lamentarnos parafraseando el título del libro de Gil Robles: No fue posible el Acuerdo.

4.18.2012

LA NEGOCIACIÓN COMO ARTE DE CREAR VALOR



“Nada está convenido hasta que todo esté convenido”

Negociar es una necesidad que compartimos todos como personas interdependientes que necesitamos de la cooperación y el intercambio con otros para satisfacer nuestros deseos, obtener ventajas o resolver conflictos. Decimos que negociamos cuando necesitamos algo que otros tienen, a su vez nosotros podemos proporcionar algo que otras personas necesitan, en este sentido Negociar es intercambiar, dar y recibir.

Si solo atendiéramos a nuestros intereses utilizaríamos en la negociación un estilo competitivo, conocido por el Ganar-Perder, que tiene como premisa que lo que yo gano la otra parte lo pierde, mientras que si buscamos el interés mutuo, en el entendimiento de maximizar el valor y la voluntad de mejorar o proteger las relaciones entre las partes implicadas en la negociación, la negociación debería llevarse utilizando un estilo cooperativo, Ganar-Ganar, en el que se satisfacen eficazmente los intereses de ambas partes.

Negociar no significa necesariamente confrontar, como tampoco supone centrarse únicamente en los puntos en disputa o diferencias existentes. No hay que negar el conflicto pero tampoco se debe olvidar los intereses comunes que pueden existir, de hecho los buenos negociadores son capaces de transformar los conflictos en fuentes de generación de valor. Para ello se sirven de la cooperación y la creatividad para abrir un nuevo horizonte de posibilidades en el que todos salen ganando  alcanzando un compromiso justo en el que cada parte negociadora obtienen unos beneficios mayores que los que  hubieran alcanzado individualmente por si misma.

Pero para que exista una verdadera negociación tiene que haber voluntad de las partes de ponerse a negociar y llegar a un acuerdo. Éste desde una postura racional y económica no debería ser menos beneficioso que el que cada parte obtuviera sin necesidad de negociar.

Ahora bien, esto no siempre es posible debido a que en toda negociación se confrontan posiciones y emociones, atendiéndose muchas veces más a los deseos que a verdaderas necesidades. En el proceso de negociación debemos evitar dejarnos llevar por nuestras pasiones y manejar adecuadamente nuestros Estados Emocionales.

Es normal que en un proceso de negociación en el que no se cumplen nuestros deseos y expectativas nos pudiéramos sentir: Acorralados, coaccionados, humillados, abatidos, angustiados, enfurecidos, deprimidos, furiosos, débiles, inferiores….Por contra si vemos que vamos obteniendo los que queremos, nuestras emociones serían: Euforia, tranquilidad, alegría, confianza, satisfacción, benevolencia, excitación fortaleza….

Si quieres llevar a cabo una negociación satisfactoria y en la que ambas partes cooperéis para encontrar soluciones que maximicen  el valor de la negociación y podáis alcanzar compromisos que aseguren un reparto equitativo del mismo, es importante que aunque se discrepe se mantenga al margen la relación personal.

 Debes para ello  identificar tus emociones, hacerte cargo de tu propios sentimientos y expresar tus necesidades y peticiones en relación con los hechos y situaciones evitando hacer juicios de intenciones ni antagonizar, ridiculizar, confrontar , amenazar, fanfarronear, como tampoco acorralar ni alimentar la desconfianza ni el resentimiento en tu “oponente”. 

De ahí la importancia de gestionar las emociones durante la negociación y utilizar una metodología eficaz, comenzando por preparar adecuadamente la negociación para el buen éxito de la misma. Una de las claves será establecer claramente los objetivos de la negociación basados en intereses y necesidades reales para no perderlos de vista durante todo el proceso. Hablamos de mantener   intereses  no sostener posiciones inamovibles y e inflexibles. Mientras para esto último solo existe una opción aceptable para mi: La que yo propongo, los intereses siempre se pueden satisfacer desde distintas alternativas y estas serán la clave de toda negociación.

Cuanto más opciones y alternativas creativas y generadoras de valor aparezcan en un negociación para satisfacer los necesidades  de los negociadores más posibilidades  habrá de superar bloqueos y alcanzar un acuerdo justo y equitativo para las partes.

Cuando tengas negociar, no escatimes tiempo y esfuerzos, en efectuar una preparación adecuada del proceso negociador. Ello implica no sólo conocer, inventariar, clasificar y valorar tus intereses en el proceso sino también atender a los de la otra parte. Intenta conocer ¿Qué pueden necesitar ellos de ti o de tu Empresa u Organización? Se suele decir no te sientes a negociar sino sabes a quien tienes enfrente.

Es importante que entiendas sus necesidades. Si se tratara de una compañía conocer su sector, su situación, el mercado, sus productos, su competencia….para indagar sobre sus intereses y necesidades comunes.

En esta fase preparatoria identifica los puntos fuertes y débiles, averigua tu MAAN (Mejor  alternativa al acuerdo negociado) y el de la otra parte para contar con un Plan B alternativo caso de necesitar retirarte de la negociación. Establece tus líneas rojas, pero recuerda que tienes que ser flexible no deben basarse en posiciones, sino en intereses.

Esta labor de comprensión de las necesidades reales de la otra parte proseguirá durante la negociación, en la que deberás estar desde el primer momento pendiente de sus reacciones y movimientos, estate atento a las palabras y gestos de la otra parte. Sera fundamental que escuches activamente, que logres empatizar para ponerte en el lugar del otro, que hagas preguntas para entenderle mejor, conocer que es lo que le preocupa, sus miedos, que se juega en la negociación, que poder tiene y cuales son sus intenciones e intereses.

Entender las necesidades del otro y que el otro entienda las tuyas  constituye el nudo gordiano de la negociación, dado que significa abrirse y quedar al descubierto o en una eventual posición de desventaja si la otra parte no está dispuesta a negociar de forma colaborativa. Será crítico que tengas seguridad, en tu posición negociadora, que muestres madurez y que establezcas un clima progresivo de mutua confianza mediante una actitud abierta, sincera y respetuosa con las opiniones e intereses contrarios.

La clave para culminar una negociación exitosa, en la que se maximice el valor y éste se distribuya de una manera justa y satisfactoria para las partes negociadoras, es poner el foco y cooperar  en la búsqueda creativa y eficaz de distintas opciones y alternativas que generen valor para ambas atendiendo a sus intereses y necesidades, sirviéndose de referencias externas objetivas y normas de legitimidad y justicia comúnmente aceptadas, llegando en último término una vez exploradas, analizadas y discutidas las distintas alternativas a  alcanzar compromisos globales.

"Lo mas difícil de una negociación es escuchar lo que no se dice"